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operación tributoEste 7 de diciembre se cumplen 30 años de un hecho histórico que marcó un cambio de época en la Revolución Cubana. Desarrollada en esa misma fecha de 1989, la Operación Tributo fue la acción de trasladar de regreso a territorio nacional, y depositarlos simultáneamente en cada uno de los 169 municipios, los restos mortales de los cubanos caídos en misiones internacionalistas en países de África.

El 7 de diciembre era ya entonces memorable y significativo en el calendario patriótico cubano. En 1896 había caído en combate Antonio Maceo, el guerrero insigne de nuestras luchas por la independencia y la libertad en todas las épocas. Al lado del Lugarteniente General cayó su ayudante, el joven Francisco Gómez Toro, Panchito, hijo del Generalísimo Máximo Gómez, dominicano de nacimiento. Juntos Maceo y Panchito reciben el tributo de los cubanos.

Hace 30 años, en tierra patria fueron depositados los restos de los 2 mil 85 mártires que cumplían misiones militares y 204 en tareas civiles. El General de Ejército Raúl Castro, entonces Ministro de las FAR, había afirmado el 12 de diciembre de 1976: “…De Angola nos llevaremos la entrañable amistad que nos une a esa heroica nación y el agradecimiento de su pueblo y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber…”.

Y así fue. Aunque los familiares eran informados oportunamente de los decesos en cada caso, era imposible repatriar los restos de cada uno en medio de las acciones bélicas.

El momento del retorno victorioso de los internacionalistas llegó tras los acuerdos de paz de diciembre de 1988, que pusieron fin a las incursiones de los racistas sudafricanos dentro del territorio de Angola e hicieron posible la independencia de Namibia y la liquidación en años siguientes del oprobioso sistema del apartheid. Coincidentemente, la crisis en la Unión Soviética y el campo socialista en Europa presagiaban su derrumbe, y Cuba debía reorganizar sus fuerzas.

“El 7 de diciembre se convertirá en día de recordación para todos los cubanos que dieron su vida no solo en defensa de su patria, sino también de la humanidad. De este modo, el patriotismo y el internacionalismo, dos de los más hermosos valores que ha sido capaz de crear el hombre, se unirán para siempre en la historia de Cuba”.

Con estas palabras de plena conciencia en el ejercicio del sentido del momento histórico y su siempre preclara visión futurista, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz definió el valor simbólico de aquel momento, en el acto de despedida de duelo a nuestros internacionalistas caídos durante el cumplimiento de honrosas misiones militares y civiles, efectuado en El Cacahual, donde reposan eternamente junto al Titán de Bronce y Panchito.

Y refiriéndose al valor del acto señaló: “Hay acontecimientos históricos que nada ni nadie podrá borrar. Hay ejemplos revolucionarios que los mejores hombres y mujeres de las futuras generaciones, dentro y fuera de nuestra patria, no podrán olvidar. Este es uno de ellos, mas no nos corresponde a nosotros evaluarlo, de ello se encargará la historia”.

Una vez más la historia confirma la predicción fidelista. La Operación Tributo siempre está presente en nuestro pueblo y entre los hermanos de causa en todo el mundo, frente a los cantos de sirena del capitalismo, el recrudecido bloqueo imperialista contra Cuba y las asechanzas de la reacción y la contrarrevolución.

Aquel 7 de diciembre de 1989, Fidel afirmó: “Los comunistas cubanos y los millones de combatientes revolucionarios que integran las filas de nuestro heroico y combativo pueblo, sabremos cumplir el papel que nos asigne la historia, no solo como primer Estado socialista en el hemisferio occidental, sino también como inclaudicables defensores en primera línea de la noble causa de los humildes y explotados de este mundo”.

Cuba ratifica hoy esa posición, como clarifica la reciente declaración del Minrex, acerca de la situación actual en Nuestra América y la calumnia del imperialismo yanqui de responsabilizar a Cuba por las movilizaciones populares contra el neoliberalismo en Sudamérica:

“La única responsabilidad de Cuba es aquella que emana del ejemplo que ha brindado su heroico pueblo en la defensa de su soberanía, en la resistencia ante las más brutales y sistemáticas agresiones, en la práctica invariable de la solidaridad y la cooperación con las naciones hermanas de América Latina y el Caribe”.

Y con firmeza la declaración proclama: “A la implacable arremetida de las fuerzas más reaccionarias del hemisferio, Cuba opone la inquebrantable resistencia de su pueblo junto a la voluntad de defender la unidad de la nación, sus conquistas sociales, su soberanía e independencia, y el socialismo al precio que sea necesario. Lo hacemos con el optimismo y la confianza inconmovible en la victoria que nos legara el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, con la conducción del Primer Secretario de nuestro Partido, General de Ejército Raúl Castro y el liderazgo del Presidente Miguel Díaz-Canel”.

Por eso, pasados 30 años el pueblo rinde tributo a los caídos en la defensa, haciendo marchas de peregrinación y actos de homenaje ante los panteones erigidos en cada municipio en ocasión de la Operación Tributo. Así se reafirma el compromiso de defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo, con los valores del patriotismo y el internacionalismo.