El Estado, como representante de la Sociedad, depositó su confianza en el administrador de “La Vía”, unidad de la Empresa Municipal de Víveres ubicada en la esquina de Ahogados y el 7 Norte.

Desde que asumió el mando del establecimiento conocía de sus obligaciones: mantener control de los productos en existencia; actualizar y conservar debidamente los registros y documentos que justificaban y amparaban las operaciones comerciales…

También tenía la responsabilidad de recepcionar los productos de acuerdo con las normas; depositar diariamente el efectivo de las ventas; garantizar la seguridad de la unidad, y denunciar cualquier hecho delictivo.

Escribimos hoy de Eulices Correoso Mustelier, de 49 años edad, vecino de 8 Norte No. 1101 entre 4 y 5 Oeste, el directivo de marras, quien para su provecho, con la idea de revolver el río y ganar como pescador, vulneró el abc administrativo, como explica la sentencia 179 de 2014, resultado de la causa 388 seguida contra él desde el año anterior.

Correoso era responsable de entregar los productos al área de venta, y de igual manera, recepcionar el efectivo recaudado tras la comercialización que los dependientes le entregaban, desglosado por giros.

“Inteligente”, no desglosaba por giros esas cuantías y hacía los documentos de manera global para enmascarar las sumas que dejaba de depositar en el banco por concepto de ventas de alimentos, ron, productos industriales liberados, y otros de la gastronomía.

Dejó de efectuar los cuadres diarios, no confeccionaba los inventarios a precios de venta; ignoró las entradas, en su documentación primaria, de las facturas de giros alimentarios de mercancías recibidas por él, y que nunca existieron físicamente en la unidad, ni se depositaron sus valores en el banco.

Como si fuera poco, los documentos los mantenía siempre en su poder impidiendo su actualización primaria y la de los saldos de la unidad, desorden que condicionó la malversación de 32 mil 258 pesos.

El libertino actuar de Eulices lo facilitó el negligente actuar de Juan Bautista Tabares Manet, de 55 años de edad, vecino de San Lino 751 entre Jesús del Sol y Prado, quien se desempeñaba como técnico de gestión económica en la referida Empresa Municipal de Víveres.

Tabares tenía entre sus obligaciones participar de la implementación del sistema de estadísticas nacional y sus registros, así como velar por la correcta elaboración de la documentación primaria de los establecimientos bajo su jurisdicción, entre los cuales se encontraba “La Vía”.

Incumplió sus responsabilidades y con ello propició el descontrol en la referida unidad; nunca detectó los faltantes que provocaba Eulices, a quien no exigía la confección de los inventarios a precio de ventas y los cuadres diarios de cada giro y producto.

Descubiertas todas las irregularidades, correspondió al Tribunal Provincial Popular de Guantánamo pronunciarse y la sentencia no se hizo esperar: Eulices Correoso Mustelier, por el delito de Malversación, 9 Años de prisión; en tanto Juan Bautista Tabares Manet, por Incumplimiento del deber de preservar los bienes en entidades económicas recibió una multa de 200 cuotas de 3 pesos, equivalentes a600 pesos.

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