En Cuba el artículo 13 de la Constitución establece que el Estado tiene el deber de proteger el patrimonio natural, histórico y cultural de la nación, y asegurar el desarrollo educacional, científico, técnico y cultural del país.
Para ello, se promueve la libertad de creación artística en todas sus formas de expresión, conforme a los principios humanistas en que se sustenta la política cultural del Estado y los valores de la sociedad socialista; fomenta y desarrolla la educación artística y literaria, la vocación para la creación, el cultivo del arte y la capacidad para apreciarlo; y defiende la identidad y la cultura cubana y salvaguarda la riqueza artística, patrimonial e histórica de la nación. Así está refrendado en los incisos del h al k artículo 32.
Se trata de un derecho explicitado en el apartado 79: todas las personas tienen derecho a participar en la vida cultural y artística de la nación, de conformidad con la política cultural y la ley.
Pero, ¿cómo se llevan a la práctica estos enunciados de la Carta Magna?
El Ministerio de Cultura (Mincult) como máximo rector de la política cultural, regula, controla, dirige e instrumenta lo estipulado a partir del trabajo de las instituciones subordinadas, así como mediante el vínculo con los artistas, escritores, promotores culturales, investigadores…que permiten llevar cada año al pueblo propuestas coherentes con los valores de la sociedad socialista cubana y que tributan al crecimiento espiritual de nuestra ciudadanía.
La Resolución 41 del 2021 establece las bases de la programación cultural, que tiene como principales metas ganar cada día en calidad y satisfacer la diversidad de necesidades de todos los públicos.
La programación está sujeta a diversos niveles de gestión (de lo nacional a lo local, del gobierno a las instituciones…) que coadyuvan a la concreción de propuestas múltiples para los asentamientos poblacionales de la sociedad.
Ello exige siempre planificación, organización, ejecución, control y evaluación de un sistema de actividades que relacionan arte - públicos - contextos, según las característica sociales, económicas, los gustos, aspiraciones y las demandas de la población en sus diversos grupos, incluyendo los creadores, y articulando lo nacional con lo local o territorial, el pasado con el presente.
Guantánamo como provincia tiene definido el aparataje para llevar a cabo una programación cultural que responda a las peculiaridades su entorno y su gente, pero en la práctica ¿cómo funciona este sistema de relaciones y dependencias? ¿Cómo se articula con instituciones escolares y el sector empresarial estatal y privado?
La llegada de la covid-19 impuso del reto de reinventarse y buscar nuevas formas para hacer y consumir el arte. Los espacios tradicionales pasaron a las redes sociales, pero ¿qué pasó con aquellos a los que les era y es imposible acceder a plataformas como YouTube, Facebook, y similares?
¿Son suficientes las propuestas y espacios para consumir el arte?
¿El modelo de programación cultural actual contribuye a la formación integral de los públicos en el orden artístico?
¿Se nutre ese modelo de estudios reales de las necesidades, gustos, preferencias del guantanamero? ¿Por qué?
¿Se aprovecha todo el potencial de los artistas aficionados universitarios para incluirlos sistemáticamente en la programación de los territorios?
¿Y los horarios en que se desarrollan las actividades culturales cumplen con las exigencias de públicos diversos en cuanto a gustos y a edades?
Sobre estas y otras cuestiones les invitamos a reflexionar desde nuestro Forodebate en el sitio web del Periódico Venceremos.





Comentarios
Lo peor es que sí contamos con el talento artístico y proyectos culturales que pueden suplir parte de esas propuestas...Entonces ¿ Cómo se organiza la programación cultural teniendo en cuenta los grupos etáreos? ¿Que impulso se le da a los talentos locales y proyectos artísticos ? ¿Qué proyecciones tiene el sector de cultura para acercar esa programación cultural a las comunidades o consejos populares?
Las instituciones culturales deben promover el arte, no la mediocridad. La programación debe dar respuesta a las necesidades reales d un público q espera d ella lo mejor, no cumplimiento de una "tarea" más.
Cada Proyecto q se presente debe ser evaluado y la dinámica del mismo dirá si vale o no la pena su proyección.
Es por tal motivo que deben aumentar la cantera de eventos en otros municipios para que las personas puedan contar con formas de entretenimiento.
Considero además que los diferentes Artistas Aficionados de la FEU son una gran fuente atractiva a la cultura provincial
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