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logo SALUDA pesar del creciente déficit de combustible en Cuba, agravado por el bloqueo de los Estados Unidos, la sala de hemodiálisis del Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto, garantiza ese costoso tratamiento a 60 pacientes de siete municipios con enfermedad renal crónica, de 91 que se atienden con método dialítico en la provincia.

Alibet Ilia Ferrán Llopiz, especialista en Primer Grado de Medicina General Integral y Nefrología, y jefa de ese servicio en el mayor centro hospitalario de la provincia, precisó que los 31 pacientes restantes, de los municipios de Imías, Maisí y Baracoa, reciben tratamiento en el Hospital Octavio de la Concepción y de la Pedraja, de la Ciudad Primada.

La hemodiálisis se realiza a pacientes con enfermedad renal crónica como un tratamiento sustitutivo de la función renal, que consiste en extraer la sangre del enfermo y pasarla por una máquina o riñón artificial donde se depuran las sustancias tóxicas acumuladas que normalmente debe eliminar el riñón, explicó Ferrán Llopiz.

Mencionó que las causas fundamentales de la enfermedad son la nefropatía, diabetes, hipertensión, riñón poliquístico o nefropatía obstructiva, así como también la obesidad y antecedentes de enfermedades cardiacas, cerebrovasculares, renales, genéticas, hereditarias o familiares con enfermedad renal crónica.

Explicó que ante la actual situación se tomaron medidas para garantizar la atención y tratamiento de los pacientes aquejados de esa dolencia, a quienes se les asegura de forma totalmente gratuita.

La atención continúa tres veces por semana y se cuenta con 17 riñones artificiales que funcionan adecuadamente, además, la planta de tratamiento de agua lleva dos años en funcionamiento y permite conformar el líquido de diálisis que participa en la depuración de la sangre para su funcionamiento renal, detalló.

El principal problema radica en la disponibilidad del combustible para el traslado de los pacientes, servicio prestado por Cubataxi al centro asistencial de forma gratuita, el cual se presa hasta en horarios nocturnos y de madrugada, y debe funcionar como un reloj para cumplir con los ciclos establecidos, señaló la especialista.

Para garantiza el vital tratamiento, los pacientes que residen en lugares inaccesibles al servicio de taxis, se trasladaron a casas de familiares o amigos más cercanos al centro de diálisis y así poder brindar la asistencia imprescindible para la supervivencia de quienes padecen insuficiencia renal crónica.

Señaló que 14 pacientes se encuentran en la Casa del Nefrótico, ubicada en el reparto Caribe, en el norte de la ciudad, que cuenta con 18 capacidades disponibles.

Aunque el tratamiento de hemodiálisis es ambulatorio, la sala del hospital cuenta con ocho camas y, si fuera necesario, podrían hospitalizar a todos los pacientes dialíticos y en estos momentos se encuentran dos: uno del municipio de Guantánamo y otro de Manuel Tames, recalcó.

La situación es difícil, subrayó la especialista, pero el objetivo del hospital es seguir brindando la mejor atención posible a los pacientes, con el concurso de ocho especialistas y 31 residentes, que garantizan tan humana prestación.