La Escuela Especial 14 de Junio mantiene su vitalidad y horarios docentes regulares como centro interno en la provincia, frente a las dificultades derivadas de la actual contingencia energética que afecta al país.
Yaima Salas Ruiz, directora del centro, subrayó que, la institución continúa normalmente todos sus procesos docentes y organizativos, realizando adaptaciones en los horarios para favorecer tanto a estudiantes como a maestros.
Explicó que la prioridad es asegurar que los estudiantes sigan recibiendo su educación sin interrupciones.
Entre las medidas adoptadas, destaca la modificación del horario de salida en la tarde, lo que facilita el traslado de los docentes a sus hogares y permite a las familias contar con más tiempo para acompañar el estudio de los niños, precisó.
Salas Ruiz aseguró que la educación especial sigue siendo una prioridad para el gobierno, incluso en medio de las dificultades energéticas actuales, pues la escuela, de las pocas instituciones educativas que conserva el régimen interno en Guantánamo, asegura la permanencia de estudiantes provenientes de municipios lejanos.
En la actualidad, la institución acoge a niños ciegos, sordos e hipoacúsicos, así como a estudiantes estrábicos y ambliopes. Su matrícula incluye a 168 alumnos semi-internos y 20 internos, provenientes principalmente de los municipios de Yateras, Baracoa, San Antonio del Sur, El Salvador y Caimanera.
Detalló que para garantizar la asistencia diaria, la escuela dispone de tres guaguas de recorrido permanente, un servicio que sigue operativo a pesar de la escasez de combustible, exacerbada por las medidas del gobierno de los Estados Unidos.
Estos vehículos, dijo, cubren las rutas hacia y desde el Centro, Norte y Sur de la ciudad, trasladando a los estudiantes desde sus comunidades hasta el plantel.
Explicó que los recorridos comienzan alrededor de las 7:15 de la mañana y al finalizar la jornada docente, los ómnibus realizan el mismo itinerario para asegurar el regreso de los estudiantes a sus hogares.
En el caso de los alumnos internos, el sistema de visitas familiares se organiza cada 15 días. Durante ese tiempo, los niños regresan a sus casas por tres días y luego vuelven a la institución para continuar con su curso escolar.
Resaltó que otro aspecto prioritario para la dirección del centro es la alimentación escolar. Tanto los estudiantes internos como los semi-internos reciben una dieta que incluye arroz, frijoles, chícharos, ensaladas, cárnicos y frutas.
Salas Ruiz significó que gracias a estas acciones organizativas, y al respaldo del gobierno e instituciones como las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la escuela preserva el proceso educativo y continúa siendo un espacio de formación y cuidado para estos niños de necesidades especiales provenientes de diferentes municipios del territorio.




