La existencia de puntos de venta y quioscos de comercialización en el Alto Oriente son censados en la actualidad por la Delegación provincial de Ordenamiento Territorial y Urbanismo con el objetivo de ordenar el espacio público y depurar las cifras oficiales de esos establecimientos, tras detectarse inconsistencias en reportes anteriores.
Niurka Terrero Rauseaux, directora de Inspección y Control al territorio, explicó que la medida busca, además, verificar documentación, condiciones urbanas y posibles ilegalidades, sin imponer multas en esta etapa levantamiento.
El proceso se realiza de manera gradual por Consejos Populares para garantizar la calidad de la información. De acuerdo con las autoridades de Inotu, la revisión no tiene un carácter recaudatorio ni restrictivo.
“No es prohibir, sino ordenar. A quienes no tengan la documentación requerida o violen regulaciones urbanas, se les buscará una ubicación alternativa o se les correrá si están invadiendo una franja prohibida. No se aplicarán multas en este primer momento”, añadió.
Además de la situación legal y urbanística, los inspectores verificarán las condiciones estéticas de cada quiosco. Los propietarios que no cumplan con los estándares de imagen tendrán un plazo de hasta siete días para adecuar sus instalaciones.
Otro aspecto relevante del levantamiento es la detección de posibles ilegalidades en el uso de servicios básicos. Se identificará a aquellos puntos de venta que utilicen electricidad (a través de contadores) o agua del acueducto sin realizar el pago correspondiente.
Esta información será remitida posteriormente a las entidades competentes -Oficina de Electricidad y Acueducto- para que adopten las medidas pertinentes.
El censo actual responde a la necesidad de contar con datos precisos sobre la cantidad de puntos de venta en el país.
Un levantamiento realizado el año pasado arrojó una cifra aproximada de 15 mil establecimientos a nivel nacional, la cual fue considerada inexacta por las autoridades.




