Para el matrimonio formado por Yordis Andrews Rodríguez y Ayleni Sariol Sánchez, las poco más de dos horas que duró, el pasado 20 de marzo, la operación de su bebé Adabi, fueron las más largas de sus vidas.
Ese día, con ocho meses de nacido Adabi Andrews Sariol, fue sometido a una intervención quirúrgica para instalarle un sistema derivativo ventrículo peritoneal, procedimiento que permite colocar un catéter para llevar el líquido cefalorraquídeo (LCR) hasta el abdomen, y así que el peritoneo lo reabsorba.
Pero la historia de Adabi comenzó tiempo atrás, narra la doctora Doctora Maydolis Tirado Soler, especialista de segundo grado en Pediatría, Medicina intensiva y Emergencia Médica, quien se desempeña como jefa de servicios de cuidados intensivos del hospital pediátrico Pedro Agustín Pérez, de Guantánamo.
Adabi precisa la especialista- nació con una malformación congénita en el sistema nervioso conocida por Mielomeningocele, que se traduce en que los huesos de la columna no se forman completamente, sumado a una hidrocefalia congénita (acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo), por lo que siendo neonato llegó a nuestros servicios de cuidados intensivos.
Por la tumoración en la espalda el niño es atendido en el centro de referencia oriental de cirugía pediátrica, en la provincia de Holguín, donde fue operado de la mielomeningocele, y luego, post-operado lo recibimos en el Pedro Agustín Pérez. Pero quedaba la hidrocefalia; el volumen del líquido craneal se hacía mayor.
Primero, se aplicó un tratamiento conservador, con medicamentos como monitol y acetozolamida, y en un segundo momento se le realizó un estudio de imagen con neurocirugía, por lo que, junto a sus padres y el médico, es trasladado hacia las Tunas para la tomografía.
Realizadas las pruebas, se diagnostica una hidtrocefalia con características especiales, por los múltiples tabiques donde se acumula abundante líquido cefalorraquídeo, lo que complejiza su tratamiento. A esto se sumaba que el niño presentaba signos de hipertensión endocraneal”.
Ante tal cuadro el equipo multidisciplinario que atiende el caso consideró la operación, y tras consulta con el grupo nacional de cirugía pediátrica, se procede a la intervención quirúrgica.
Para la operación se realizó un riesgoso y sincronizado traslado hacia el hospital general docente Dr Agostinho Neto de la provincia, donde se habilitó un cubículo.
Tras más de dos horas el equipo de neurocirujanos, intensivistas, anestesistas, especialistas de reanimación y otros, logró con éxito la intervención quirúrgica, tras lo cual se sucedieron 72 horas en cuidados intensivos, otras 48 en cuidados intermedios, y luego fue trasladado a la sala de ortopedia del pediátrico guantanamero, donde permanece, y lo acompañan sus padres.
Yordis y Ayleni, constantemente reiteran el agradecimiento a los médicos, enfermeras, directivos y personal de la salud, por las tantas atenciones que de forma gratuita y con mucho amor brindan a su pequeño Adabi.
Eso es Cuba.




