Los Proyectos de Desarrollo Local (PDL) se han convertido en una de las principales apuestas para reanimar la economía desde los municipios al tiempo que propician mejorías a la vida cotidiana de la población.
Amparados en el Decreto 33/2021, estas iniciativas buscan que los territorios aprovechen mejor sus propios recursos, articulen a sus actores económicos y encuentren soluciones concretas a problemas que van desde la producción de alimentos hasta los servicios socioculturales.
El Decreto 33 define estas iniciativas como un conjunto de recursos, esfuerzos y acciones que, con identidad propia, se orientan a transformar una situación existente en otra deseada, en función del desarrollo del territorio donde se ejecuta. Es una iniciativa económica, social o sociocultural que se diseña para aportar resultados medibles en forma de empleo, producción, servicios o ingresos al presupuesto local.
Estas experiencias pueden surgir de personas naturales o jurídicas, pero siempre deben responder a prioridades recogidas en las estrategias de desarrollo municipal o provincial. No se trata solo de “un negocio”, sino de un proyecto que el gobierno local asume como parte de su cartera de soluciones para el territorio.
¿Cómo se pone en marcha un PDL?
Para encaminar un Proyecto de Desarrollo Local se necesita atravesar un proceso de formulación y aprobación donde la Dirección de Desarrollo Territorial cumple un rol clave.
De acuerdo con la política para impulsar el desarrollo territorial y las guías de formulación difundidas por el propio Ministerio de Economía y Planificación (MEP), el primer filtro es que la propuesta esté alineada con la Estrategia de Desarrollo municipal o provincial y responda a un problema o potencialidad concreta del lugar donde se ejecutará.
El diseño del proyecto exige un documento técnico que demuestre la viabilidad de la iniciativa. En ese expediente deben quedar claros: las fuentes de financiamiento, los actores implicados y, sobre todo, el aporte local del PDL, elemento que distingue a estos proyectos como instrumentos directos de la política de desarrollo territorial.
Entre las formas de financiamiento existen 12 como el llamado “uno por ciento”, siendo este el más usado; pero existen otros.
Regla Martínez Hechavarría, directora de desarrollo territorial, enumera entre ellos, los fondos para desarrollo local, que se destinan a municipios socioeconómicamente débiles. Los créditos bancarios también forman parte de la cartera de opciones para financiar un Proyecto de Desarrollo Local, sobre todo si se inclinan por la producción de alimentos, un indicador prioritario para la provincia.
Otra vía de financiamiento es el fondo del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (Citma) que prioriza proyectos que tengan en su haber la protección medioambiental. El financiamiento internacional es igualmente una vía aceptada para la apertura de PDL.
PDL y mipyme: distintas pero similares
Con la expansión de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) a partir del Decreto-Ley 46/2021, la frontera entre ambas figuras se ha vuelto tema de debate. Sin embargo, las autoridades insisten en que no son lo mismo aunque tengan similitudes.
Un Proyecto de Desarrollo Local es ante todo un instrumento estratégico del gobierno para potenciar el desarrollo territorial según las necesidades. Esto a su vez no impide que genere riquezas, todo lo contrario, pero su materialización depende de la atención a uno de los renglones que tiene el territorio para su apertura.
Por otro lado, una mipyme en cualquiera de sus dimensiones, tiene como finalidad principal generar riquezas, aunque en el camino alivie tensiones sociales como desempleo o desabastecimiento, su fin directo es el lucro.
Martínez Hechavarría explica que existen 34 proyectos de desarrollo local en Guantánamo, y se observan varios proyectos que tienen potencial para transformarse en Mipymes. La génesis de ese proceso de conversión (de PDL a Mipymes) está en Guailí, la primera Mipyme Estatal que lleva en operaciones tres años y nació de un PDL.
Guailí, un ejemplo interesante
Guailí llevaba alrededor de nueve meses sin operar y con trabajadores reubicados cuando se transformó en una Mipyme Estatal, la primera de la provincia. Su objeto social principal es la elaboración y comercialización de productos derivados de lácteos aunque como es costumbre, cuenta también con otros con los que complementa su actuar mercantil.
Albis: tributamos al uno por ciento del desarrollo local, sin impagos.Albis Hernández Díaz, representante del socio, en este caso la Empresa provincial de la Industria Alimentaria, comentaba que en los tres años que lleva el establecimiento aporta al territorio pese a las limitantes.
“Nosotros tributamos al uno por ciento del desarrollo local, sin impagos, siempre mensual. Lo que más suele limitarnos es la leche, y como alternativa a su carencia tuvimos que acudir a las cooperativas con otros actores, que aunque encarece el producto permite continuar la producción”.
El modus operandi de Gualí tiene un parecido a las operaciones de una empresa del estado, esa es su mayor diferencia con un actor privado, mientras que un actor no estatal puede adquirir productos al por mayor con cualquier proveedor solo contando con el efectivo, la mipyme estatal radicada en los Maceo entre Emilio Giró y Carretera, necesita de contratos previos y pago por transferencia, todo un problema por estos días.
Desde atol hasta quesos, yogurt, refrescos y otros derivados, Guailí presenta un panorama productivo variado que no escapa de las vicisitudes actuales, al operar dentro de los márgenes territoriales con productos mayormente locales y precios asequibles y la posibilidad del pago electrónico, pero ¿cómo esta micro empresa logró dar con la fórmula que otros actores quisieran o debieran implementar en la provincia?
Hernández Díaz destaca que no recibe gratuidades del socio, la Alimentaria en este caso; Guailí compra todos los productos que necesite adquirir de la empresa, siempre que esta tenga en existencia, como decimos en buen cubano, no le regalan nada, algo que a cuentas claras es muy positivo porque obliga a la mipyme a buscar otras vías para mantener sus producciones sin subir precios.
Mas en estos tres años, no todo ha sido color rosado, al segundo año de iniciada la micro empresa presentaron pérdidas, por la carencia de su principal materia prima: la leche.
“Como alternativa se amplió nuestro objeto social que ofrece posibilidades de adaptarnos y crecer; además comenzamos las gestiones para mantener la rentabilidad del establecimiento. El que esté al frente de una empresa debe ser emprendedor porque aunque tengas una mipyme sino tienes un directivo con esas características también puedes perder”, añadió Hernández Díaz.
El año 2025 fue el año más productivo de la empresa con ventas de 2.26 millones de pesos y con aportes a la contribución para el desarrollo del territorio 22 mil 621.13 pesos. Todo ello sin asignaciones de recursos, ni privilegios y las desventajas que posee frente a las empresas estatales (más protegidas desde el presupuesto) y actores privados (con facilidades disímiles dada su propia condición).
Una solución privada para la basura
La situación de los vertederos en ciudad de Guantánamo es tema recurrente entre la población. En una cuadra pueden existir entre dos y tres cúmulos de desechos que lo mínimo que provoca es el mal olor y la deconstrucción de Guantánamo como ciudad higiénica. La escasez de combustible, la falta de gestión adecuada y no en menor medida, la poca higiene pública ha derivado en este preocupante panorama. A este problema puede que se le encuentre pronto un aliciente.
Energía alternativa al servicio de la recolección de desechos sólidos en el municipio Guantánamo, es el nombre del proyecto aprobado para ejecutar dicha misión. La entidad rectora, R&R Soluciones Tecnoecológicas SURL (R&R SOLTEC) propone un PDL para usar vehículos eléctricos especializados en la recogida de basura.
Modelo de vehículo que implementaría el PDL para la recogida de basura.Los llamados triciclos poseen una tecnología de recarga por paneles solares incluidos lo que le otorga una independencia del servicio eléctrico del SEN y posibilidad de mayor kilometraje. Además de estos paneles también prevé la instalación de paneles en el techo del parqueo de vehículos con una generación de 10 Kw con baterías.
El proyecto, facilitado al periódico Venceremos, por los organizadores, menciona que las acciones iniciarían en la zona centro y centro-sur con posibilidad de extenderse.
La iniciativa suena como caída del cielo y económicamente es viable, pero conviene revisar algunas inquietudes. El PDL es rectoreado por la Mipyme Soltec (ferretería) y un proyecto de cafetería y aunque el proyecto está pensado para autofinanciarse, se crea el escenario para que se consolide un circuito cerrado.
¿Dónde está en problema? Si el único que provee piezas de repuesto, mantenimiento y otros al PDL es el actor privado, si existiese una fluctuación en los precios el mercado internacional ¿no se traducirá ello en cambios en los precios del servicio o tendrá la mipyme que asumir los gastos de reparación sin afectar a la población mientras busca otras formas de suplir las pérdidas?
Existe también otro riesgo, una posible dependencia estructural que condiciona que: si la Mipyme dejase de ser rentable, ¿también no lo dejaría de ser el PDL?
Sin ser pesismista, que el proyecto sea en mayor medida financiado por el actor privado, bien puede agilizar gestiones y disminuir cargas al estado, dinamizaría la economía local y hasta mejoraría la vida. Pero hay que estar atentos a todos los procesos económicos que nuevas medidas traen consigo: el origen de los recursos, las decisiones y beneficios, la transparencia y el impacto real en la sociedad. Todas tareas del Gobierno como regulador y de especialistas competentes en los temas.
Los Proyectos de Desarrollo Local, ¿viables hoy?
Estas iniciativas intentan funcionar en una economía marcada por las carencias. La inflación, la escasez de divisas, el desabastecimiento y el deterioro de servicios básicos, condicionan tanto las posibilidades de estos proyectos como sus límites.
Regla apunta que priorizan proyectos que cuenten con fuentes renovables de energía.Regla Martínez Hecheverría en su diálogo con Venceremos indicaba que en estos instantes buscaban priorizar proyectos que contaran con fuentes renovables que logren sortear la situación energética de la isla como lo propone el PDL de SOLTEC.
Esta iniciativa es una modificación de los requisitos para la apertura de un PDL respondiendo a los matices actuales que condicionan la vida guantanamera, pero todavía falta expandir la visión hacia el aprovechamiento de las potencialidades locales.
Además, si bien las autoridades reconocen que los proyectos aportan recursos al presupuesto local y generan empleos, las nebulosas en su control propician que no todos cumplan sus compromisos financieros o sociales, dejando una brecha entre lo aprobado, y sus resultados. De nada vale aprobar proyectos que luego serán cerrados, por falta del seguimiento debido y la evaluación oportuna de los activos.
En Guantánamo, las prioridades de los proyectos se concentran en la producción de alimentos, los materiales de la construcción, de servicios y acciones socioculturales, en línea con la política nacional de usar el desarrollo local para reducir el déficit fiscal, mejorar infraestructuras y atender a barrios y grupos vulnerables. Sin embargo, la realidad demuestra que estamos aún lejos de apreciar resultados directos.
Para no hacer el cuento largo, los PDL en Guantánamo sí representan una idea interesante para activar recursos propios en medio de una crisis que se prolonga, pero hay que estar atentos para que su desarrollo no choque con los obstáculos de siempre: inestabilidad, descontrol… sobre todo en el caso cubano, condicionado además por un entorno productivo tensionado por las constantes sanciones externas para limitar el progreso aunado a nuestras propias deficiencias.




