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Durante esta semana se realizan mediciones por medio del Sistema Global de Navegación por Satélite (GPS) en puntos del Valle de Caujerí y Baracoa para el estudio de la dinámica de la corteza terrestre tras el terremoto de magnitud 6.0 con epicentro al sureste de Imías, el 17 de marzo pasado. 

El Doctor en Ciencias Enrique Diego Arango Arias, vicedirector Técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas, CENAIS, precisó que los estudios se realizan con estaciones temporales Leica GNSS (receptores de satélites) que se ubican durante tres días en las estaciones meteorológicas de esos dos territorios.

La idea es seguir las posibles deformaciones en la corteza tanto en sentido vertical como horizontal, para establecer las velocidades y las direcciones de los desplazamientos y determinar las zonas de mayor acumulación de tensiones entre las placas tectónicas y, por supuesto, de riesgo sísmico.  

Esos datos, abundó el también Jefe del Servicio Sismológico Nacional (SSN), se procesarán posteriormente por medio de sendos software científicos en Cuba y Francia, y datos de las campañas de mediciones anteriores, incluida la realizada en febrero de este propio año en toda la zona oriental. 

Los trabajos se realizan con especialistas de GEOCUBA y la Escuela Normal Superior de Paris, Francia, que en los últimos años donó los receptores Leica GNSS, antenas modernas y otros componentes tecnológicos que garantizan una gran precisión en las mediciones. 

Estos estudios de GNSS en la zona suroriental de Cuba -la de mayor riesgo sísmico del país- son una de las prioridades del Servicio Sismológico Nacional, como parte del sistema de alerta temprana que se implementa para informar a la población y la dirección del país.  

Las campañas de medición GNSS se realizan desde el 2018 con frecuencia anual y la más reciente reveló una acumulación importante de energía que representa peligro potencial de ocurrencia de un terremoto fuerte al sur de la región oriental, entre las ciudades de Guantánamo y Santiago de Cuba. 

Como parte del periplo, los especialistas recuperaron la estación sismológica de Alto del Quimbuelo, en San Antonio del Sur -fuera de servicio desde marzo- la cual integra un amplia red de monitoreo que se compone de otras dos de su tipo en El Salvador y Maisí, sensores sísmicos, y las ya citadas mediciones GNSS.