Guantánamo a partir del 18 de junio reorganizó el transporte interprovincial ante la reducción de combustible y el impacto de la contingencia energética en el país.
Danis Parada Bueno, delegada de Transporte en el territorio, explicó que se reajustan las frecuencias, las capacidades y el sistema de gestión de los pasajes tanto en ómnibus nacionales como en el servicio ferroviario.
De acuerdo con los cambios la ruta de ómnibus Guantánamo–Habana operará tres veces por semana —lunes, miércoles y viernes a las 3:00 de la tarde—, mientras que la conexión Baracoa–Habana tendrá frecuencia semanal con salida a la 1:30 de la tarde.
Parada Bueno aclaró que no se trata de una restricción a la movilidad de la población, sino de una reorganización del sistema en función de las limitaciones actuales de transporte y combustible.
En la ruta Guantánamo–Habana se asignarán en cada salida tres asientos a los municipios de Yateras, Caimanera, Manuel Tames, Niceto Pérez y El Salvador y 15 al municipio cabecera.
En la salida Baracoa–Habana (todos los martes) se asignan cinco plazas respectivamente para los municipios de Maisí, Imías y San Antonio del Sur, mientras que el resto de la capacidad se reserva para la Ciudad Primada.
En cuanto al transporte ferroviario, Parada Bueno informó que el servicio de tren nacional, que ya había reducido su frecuencia a una salida cada ocho días desde febrero, pasará a operar cada dieciséis días. En julio julio los días 3 y 19.
“Todas las rutas están paralizadas en el país, excepto Caimanera y Boquerón, que se mantienen con la misma operación”, aclaró.
Se mantiene el servicio intermodal conocido como “la guagua del tren”, que conecta Baracoa–Guantánamo y Maisí–Guantánamo en ambos sentidos, con el objetivo de sostener la conectividad interna del territorio.
Uno de los cambios más significativos se produce en la comercialización y gestión de los pasajes. Las tradicionales reservaciones en agencias de viajes serán sustituidas por un sistema centralizado a través de las direcciones municipales y provincial de transporte.
“Se comercializan los pasajes directamente desde estas direcciones. Así evitamos que las personas tengan que trasladarse hasta la cabecera provincial para gestionar su viaje”, explicó.
Entre las prioridades establecidas para el acceso a los viajes se incluyen los familiares de primer grado de personas fallecidas, los reclusos con pase y término de condena, pacientes con altas médicas en territorios sin cobertura de servicios especializados de transporte, personas varadas en tránsito interprovincial, así como casos vinculados a conexiones aéreas internacionales debidamente documentadas.
Los solicitantes deberán presentarse en las direcciones de transporte con al menos siete días de antelación, donde recibirán un número de registro y, posteriormente, la asignación de su asiento.
“Una vez conformados los listados, se les informa el número de asiento y pueden comprar su pasaje en las agencias Viajero de cada municipio”, detalló.
Parada Bueno insistió en que el proceso no implica restricciones a la movilidad de la población.
Finalmente, aclaró que las agencias de viajes continuarán comercializando los pasajes, aunque sin el sistema de reservaciones anterior, ya que los listados serán elaborados previamente por las direcciones de transporte en cada territorio.