Cada día es más evidente las consecuencias de la explotación desmedida de los recursos que nos brinda la madre tierra. Aunque mucho se hace en Cuba por reducir los efectos negativos del progresivo cambio climático, uno de los principales problemas a escala mundial, la solución sigue en manos de todos.
Se trata, simplemente, de conservar el aire puro y el azul de nuestros océanos, el verdor de los campos y las aguas cristalinas que brotan de lo más alto de las montañas, reducir la tala indiscriminada de árboles y proteger todo tipo de vida.
Vale recordar entonces nuestro deber personal y colectivo en el cuidado responsable del entorno que nos rodea, hoy, nuestro más preciado hogar, nuestro planeta.













Comentarios
con esa muy buenas fotos.
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