Con el mismo fervor con el que el 6 de enero de 1959 esta ciudad recibió a la Caravana de la Libertad encabezada por Fidel Castro Ruz, una nutrida representación de sus habitantes se reunió hoy, en tribuna antimperialista, para recordar el recorrido de los barbudos y condenar el ataque del gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela y la muerte de 32 cubanos en cumplimiento de su deber.
Desde la tierra heroica de Serafín Sánchez Valdivia, cuna de dignidad y firmeza revolucionaria, alzamos nuestra voz con la fuerza de la historia y la convicción de los pueblos libres, este acto de agresión contra la República Bolivariana no es un hecho aislado, es la continuidad de la política imperial, subrayó Julio Luis Jiménez López, miembro del Buró del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Sancti Spíritus, en alusión al hecho perpetrado en la madrugada del pasado 3 de enero.
Tras escuchar nuevamente la voz del Guerrillero del Tiempo en aquella madrugada vibrante de 1959, el dirigente precisó desde el entorno del parque Serafín Sánchez Valdivia que en un contexto internacional marcado por nuevas formas de presión y desafíos a la soberanía, el pensamiento del Comandante en Jefe cobra mayor vigencia al resaltar la importancia de la defensa de la autodeterminación.
Puntualizó que no hay fuerza más poderosa que la unidad de los pueblos cuando se levantan por sus derechos; en tanto, aseveró que por segundo día la bandera de la Isla permanece a media asta, cual anuncio de una nación que, enardecida, condena la barbarie cometida por Washington en suelo suramericano al causar la muerte de combatientes cubanos que con su actuación pusieron en alto el sentir solidario de millones.
Hoy compartimos el dolor con sus seres queridos y, al mismo tiempo, sentimos admiración y orgullo por el cumplimiento digno y heroico de su deber al escribir con valentía una página inmortal de honor y compromiso internacional, dijo.
Jiménez López acotó que la historia de la mayor de las Antillas está marcada por el sacrificio de generaciones que supieron defender su libertad y exigió a la comunidad internacional que no se convierta en cómplice del atropello cometido por el gobierno norteamericano.
Aunque han pasado 67 años de la entrada de la Caravana de la Libertad aquel 6 de enero de 1959 a esta central localidad, el recuerdo de los barbudos guiados por Fidel sigue intacto.
Si las ciudades valen por lo que valen sus hijos, si las ciudades valen por lo que han sacrificado en bien de la Patria (…), Sancti Spíritus no podía ser una ciudad más, expresó el líder histórico de la Revolución desde uno de los balcones de la otrora Sociedad El Progreso, hoy Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena.
La Caravana de la Victoria fue un viaje de esperanza y liberación por todo el país que llevó consigo la promesa de una Cuba libre y soberana, destacó además Julio Luis Jiménez López.
Tomado de la ACN




