Ofrendas florales ante las estatuas de Carlos Manuel de Céspedes y Perucho Figueredo Cisneros, en la Plaza de la Revolución de esta ciudad, distinguieron la jornada de homenaje en el aniversario 208 del natalicio de Pedro Felipe Figueredo, el músico y abogado que en 1868 compuso la marcha guerrera convertida en Himno Nacional de Cuba.
En las palabras centrales, Javier Vega Leyva, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en Granma, destacó que la celebración en esta fecha es posible gracias a una investigación relativamente reciente: Válido es resaltar que es gracias a la cuciante labor investigativa de nuestro querido historiador de la ciudad, que en el año 2017 encontró la fe de bautismo que nos permitió acercarnos a la verdadera fecha de nacimiento de Perucho Figueredo.
El orador describió al prócer como «alto, delgado, esbelto, sonriente, dulce y con una finísima sensibilidad por las artes», y resaltó su doble condición de intelectual y combatiente:
Era tal su destreza y majestuosidad al piano que hacía llorar. Era un músico consumado. Tocaba varios instrumentos, pero su pasión era el piano.
Sobre su compromiso independentista, recordó que su casa no solo fue un sitio de veladas y conciertos, sino hervidero de independencia.
Vega Leyva subrayó la lealtad de Figueredo a Carlos Manuel de Céspedes: Tengo la certeza de que fue el revolucionario que más apoyó a Carlos Manuel de Céspedes, el más leal de sus amigos. Por ahí está inmortalizada la frase Yo me uniré a Céspedes y con él marcharé a la gloria o al cadalso. No he encontrado una prueba mayor de fidelidad que esta.
El historiador recordó el momento cumbre de su creación patriótica el 20 de octubre de 1868, cuando el pueblo de Bayamo entonó por primera vez la letra de La Bayamesa:aquellos acordes simbolizaron el ánimo de todos los cubanos que anhelaban la libertad. La belleza, el vigor patriótico y armonía del contenido, acorde con la música, nos hace pensar que la letra fue concebida días antes del glorioso 20 de octubre.
Finalmente, convocó a mantener vivo su ejemplo: asumir el ejemplo de su conducta y de sus virtudes, su capacidad de entrega, su sensibilidad humana, su capacidad para organizar la guerra. Patriota, íntegro, exigente, humano. Revolucionario Cabal fue un batallador que buscó transformar su tiempo. Aquel pelotón de fusilamiento no apagó jamás la decisión de cada cubano de que morir por la patria es vivir.
El acto contó con la presencia de Michel Carlos Santiesteban Hernández, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Bayamo; Yankiel Hernández Zamora, vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular; y Ludín Bernardo Fonseca García, director de la oficina del historiador de la ciudad, junto a representantes de organizaciones políticas y de masas.
Tomado de Granma




