Medios de prensa de Antigua y Barbuda publicaron una carta abierta elaborada por estudiantes de ese país graduados en universidades cubanas, en la cual afirmaron que la política agresiva del presidente estadounidense Donald Trump no podrá afectar el carácter internacionalista de la Revolución Cubana, precisó el portal del ministerio de Relaciones Exteriores, Cubaminrex.
El mensaje recordó que desde el triunfo revolucionario de enero de 1959, Cuba impulsó un sistema de salud gratuito y formó miles de médicos, muchos de ellos provenientes de familias humildes, en respuesta a la emigración de profesionales hacia otros países.
Los graduados destacaron la figura de Ernesto Che Guevara como símbolo del compromiso internacionalista, al subrayar su labor en África y América Latina en defensa de la dignidad humana y contra el colonialismo.
Según la carta, la vocación solidaria de Cuba se ha expresado en la formación de miles de jóvenes de diversas naciones como médicos y en la presencia de brigadas cubanas de salud en numerosos países, incluso en contextos de crisis globales.
Los firmantes denunciaron las declaraciones del gobierno de Trump dirigidas a desacreditar la cooperación médica cubana y señalaron que tales pronunciamientos no podrán impedir el cumplimiento de las misiones internacionalistas de los profesionales de la Isla.
El texto resaltó que, pese al bloqueo económico, comercial y financiero, Cuba ha mantenido su política de solidaridad y ha brindado apoyo incluso a países desarrollados en momentos de emergencia sanitaria.
La carta concluyó con un llamado a defender el espíritu internacionalista de la Revolución Cubana y a rechazar cualquier intento de menoscabar su práctica solidaria.
Por su importancia, la ACN reproduce íntegramente la misiva estudiantil:
El virus del trumpismo no podrá infectar la práctica internacionalista de la Revolución Cubana.
14 de enero de 2026
por Graduados antiguanos de universidades cubanas.
El espíritu internacionalista de la Revolución Cubana, que se ha convertido en política establecida, puede rastrearse hasta el mismo inicio del proceso revolucionario.
Cuando Fidel Castro llegó al poder con el triunfo del Ejército Rebelde, el 1 de enero de 1959, las condiciones de salud en Cuba eran precarias, especialmente en las zonas rurales, al igual que la pobreza y el analfabetismo generalizados.
De los pocos jóvenes de familias pobres que habían tenido la oportunidad de estudiar medicina, algunos esperaban cinco o más años para ahorrar suficiente dinero y poder pagar la graduación. Fue la Revolución la que les permitió graduarse sin costo alguno.
Varios médicos, miembros de familias de élite, abandonaron el país en lugar de participar en un nuevo sistema de salud socializado. Por ello fue necesario formar tantos médicos como se necesitarán.
Pero el liderazgo revolucionario cubano nunca se preocupó solo por Cuba. Su causa fue la dignidad humana. El inmortal Ernesto Che Guevara, médico argentino que entregó su vida en Bolivia luchando por liberar al pueblo de ese país, fue un apasionado humanista e internacionalista.
Che renunció a su cargo en el gobierno y a su papel como presidente del Banco Central de Cuba para convertirse en guerrillero y médico en el continente africano, entre quienes luchaban por liberarse del colonialismo y la supremacía blanca. Eso fue el verdadero espíritu de elevar a toda la humanidad.
Hoy, como parte del compromiso revolucionario nacido de esa gran visión internacionalista, Cuba se ha situado a la vanguardia de la salud, no solo para sus propios ciudadanos, sino para personas de todo el mundo. Miles de jóvenes de diversas naciones, principalmente del Tercer Mundo, han sido formados como médicos en Cuba, y médicos cubanos trabajan en numerosos países.
Todo lo anterior se ha logrado gracias al extraordinario esfuerzo y la generosidad revolucionaria de un pueblo bloqueado económica y financieramente, y bajo constante amenaza y hostilidad. El gobierno y el pueblo cubanos saben lo que han tenido que hacer y lo que deben hacer para la supervivencia de su Revolución y para su impulso internacionalista. Los profesionales cubanos cumplen sus misiones internacionalistas con gran entusiasmo y orgullo.
Por tanto, rechazamos y denunciamos enérgicamente las reiteradas declaraciones del régimen malvado e inepto de Trump, en un esfuerzo por vilipendiar al liderazgo cubano y menospreciar los compromisos internacionalistas de los profesionales de la Isla.
En este momento, cuando la nación más rica de la historia se encuentra en una profunda crisis sanitaria que debería haber evitado; carente de preparación material, organización o capital social para enfrentar la COVID-19, sus líderes optan por ser descaradamente ruidosos en su desprecio hacia Cuba, una pequeña isla bloqueada y en lucha en el Caribe, que está acudiendo en ayuda incluso de países del mundo desarrollado.
Los ancianos en este país dirían que están tomando vergüenza y convirtiéndola en pelea.
¡Vergüenza para el régimen de Trump!
¡Viva el espíritu internacionalista de la Revolución cubana!
Tomado de la ACN




