Un portaviones de la Armada de EE.UU., el USS Abraham Lincoln, navega desde el mar de la China Meridional hacia Oriente Medio mientras Washington y sus aliados preparan distintos escenarios ante un posible ataque militar contra Irán, informó este domingo The Jerusalem Post citando fuentes regionales y estadounidenses.
Se detalla que el buque viaja escoltado por destructores y barcos lanzamisiles con centenares de misiles capaces de golpear objetivos en todo Irán. Han llegado al estrecho de Malaca, situado entre Malasia e Indonesia, y se espera que entren en la zona de responsabilidad del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) en un plazo de cinco a siete días. Acompañan al portaaviones dos destructores: el USS Spruance y el USS Michael Murphy.
Según informaciones difundidas, en los últimos días también habrían aterrizado bombarderos estadounidenses en la base conjunta de EE.UU. y Reino Unido en la isla de Diego García, cuyas largas pistas permiten operar aparatos estratégicos como los B-2 para atacar objetivos fortificados y subterráneos. Asimismo, se informa que otros 12 aviones de combate F-15 han llegado a Jordania en las últimas 24 horas.
Además, el tráfico aéreo militar apunta a un fuerte aumento de vuelos de transporte pesado hacia la región del Golfo tan solo en los últimos días, presumiblemente con material logístico, componentes de rescate y municiones.
Paralelamente, se habría evacuado de forma preventiva a parte de los trabajadores no esenciales británicos y estadounidenses de la base de Al Udeid, en Catar, mientras militares estadounidenses refuerzan baterías antimisiles Patriot y THAAD en varios países del Golfo ante un posible contraataque iraní. Washington también habría estrechado la coordinación con sus socios regionales, incluido Israel, a través de centros de mando conjuntos y contactos intensificados con el CENTCOM y el Pentágono, según oficiales militares.
Por otra parte, en redes sociales se han registrado perturbaciones de la señal GPS sobre el espacio aéreo iraní y señales de guerra electrónica que, según las valoraciones citadas por el diario, podrían formar parte de pruebas para degradar radares y sensores de Teherán.
Tomado de Cubasi




