Hector Manuel Pérez BejeranoHéctor Manuel muestra en fotos cómo, desde uno de sus libros, describen las fechas que él personalmente vivió. Alegre y optimista, a diario Héctor Manuel Pérez Bejerano se dirige a el hogar de ancianos de San Justo, a poco más de diez manzanas de su morada, ese que visita casi todos los días y donde se encuentra con sus compañeros y amigos contemporáneos.

Héctor es, para ellos un héroe que defendió siempre a la Revolución en diferentes momentos de su vida, esa que ha entregado al país que lo vio nacer y por el que está dispuesto a morir.

Con la voz pausada, y los ojos nublados, Héctor Manuel rememora los días que hace 65 años marcaron la primera gran derrota del imperialismo en América, en aquellos días en que Playa Girón quedaría grabada en la historia.

“Fue un acontecimiento trascendental para la nación con la victoria de nuestro lado; una gran representación del pueblo estuvo allí para pelear por la patria, aunque muchos cayeron defendiéndola”, comparte Pérez Bejerano, quien recuerda a sus compañeros de aquel entonces.

Uno de los aspectos más significativos para Héctor sobre la contienda de Girón fue el reconocimiento del pueblo, al conocerse el triunfo sobre los mercenarios que atacaron la isla.

Cuenta que, al llegar a La Habana, las consignas que se expresaban, él y sus compañeros las llevarían de por vida grabadas en su piel. El orgullo de estar en aquella justa es hoy lo más grande de su vida.

Sin embargo, el entrevistado que dialogó con Venceremos, no solo estuvo en estas acciones, sino que también fue protagonista en otras instancias como la Lucha Clandestina y el Ejército Rebelde.

“Luchar contra la dictadura de Batista era necesario, un gobierno injusto, violento y corrupto; formar parte del ejercito rebelde y llevar a cabo acciones clandestinas para derrocarlo fue la tarea que cumplí junto a otras personas. “Desde la ciudad desarrollamos varias operaciones en apoyo al Movimiento 26 de Julio y a la lucha en la Sierra, como la inhabilitación de las comunicaciones y otras tareas dentro de la ciudad”, agrega. 

Hijo de campesinos, oriundo de Realengo 18, Héctor también comparte con mucha alegría la experiencia de haber participado en todas estas acciones junto a Ángel, su hermano menor. 

“Ambos coincidimos en diferentes acciones, y lo recordamos cada vez que nos vemos, y de esa forma revivimos las historias en las que un día fuimos protagonistas”, precisa.

Con el noble carácter que lo distingue, Héctor Manuel no pierde una oportunidad durante nuestra conversación sin dejar de agradecer a la Revolución los cambios que trajo para su vida. 

Humilde además, refiere que nunca fue una persona con fácil adquisición de conocimientos, sin embargo, valora la oportunidad de recibir la docencia de manera gratuita y haberse nutrido con la Campaña de Alfabetización, la que significó según él uno de los cambios más importantes de la Revolución.

“Gracias a Fidel, muchas vidas cambiaron, él entregó a los cubanos muchas esperanzas con el triunfo revolucionario, y cambió con la Revolución, la vida de muchas personas que no teníamos acceso a servicios básicos, como la salud, y la educación”, expone.

A pocas semanas de cumplir 92 años, este guantanamero, confirma su patriotismo y expresa su admiración por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien para él fue más que un líder.

“El Comandante siempre iba al frente, sin temor a nada, dando el ejemplo como un verdadero líder, no solo para Cuba, también para el resto del mundo como un emisor de la paz y la libertad de los pueblos”, interviene mientras muestra entre sus reconocimientos, las fotos que guarda del Líder histórico de la Revolución Cubana.

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