7c99ab1d 7db1 41df 977e d01559b53d64Herrera Gamboa destaca el valor de la formación constante, el trabajo colectivo y la ética como pilares de su ejercicio profesional.Dice su nombre sin apuro, como quien está acostumbrada a que cada palabra tenga un peso institucional. “Soy vicepresidenta del Tribunal Municipal Popular de Guantánamo y presidenta de la delegación de base de la Unión de Juristas de Cuba en el tribunal”.

Desde ese punto de partida, la historia de Daymar Herrera Gamboa se presenta como el resultado de un recorrido sostenido dentro del sistema judicial. “Recibir el reconocimiento como Mejor Jurista Joven del año 2025, tanto a nivel provincial como nacional, ha sido un momento muy significativo en mi vida profesional. Pero lo asumo, ante todo, como un compromiso con la justicia y con el trabajo que realizamos cada día en los tribunales”.

Su trayectoria, explica, se ha construido en el tiempo y dentro de un colectivo. “Llevo más de 12 años en el sistema de tribunales. Ha sido un proceso de formación constante, de aprendizaje diario y de mucha responsabilidad. Nada de esto es individual; siempre hay un equipo detrás, y en mi caso mi delegación de base ha sido fundamental”.

Hablar del Derecho, para ella, es hablar de rigor cotidiano. “El Derecho exige disciplina, estudio permanente y una gran responsabilidad ética. No es solo aplicar la ley, es comprender su alcance y su impacto en la vida de las personas”.

En ese ejercicio, identifica valores que considera esenciales. “La humildad, la transparencia y la legalidad son fundamentales en la función judicial. Son principios que guían cada decisión y cada actuación dentro del sistema”.

La superación profesional ocupa un lugar central en su presente. “En estos tiempos de transformación del sistema judicial, la preparación es imprescindible. Actualmente curso la 23 edición de la especialidad en Derecho Penal, en la Universidad de Oriente, lo que me permite seguir creciendo y aportar más desde mi función”.

Pero hay una experiencia que, sin necesidad de dramatizarla, reconoce como decisiva. “Impartir justicia es una de las responsabilidades más grandes que puede tener un jurista. Estar en un estrado, analizar un caso, decidir sobre derechos y libertades… es algo que marca profundamente”.

No se detiene en un hecho puntual. Prefiere la continuidad de su labor. “No podría señalar un solo momento como el más importante. Creo que es mi desempeño en general el que habla por mí. Me siento realizada en mi trabajo como juez”.

Antes de concluir, deja un mensaje que mira hacia adelante. “A los jóvenes juristas les diría que la clave está en la preparación constante, la disciplina y el compromiso. Nada llega sin esfuerzo, pero todo trabajo honesto termina teniendo reconocimiento. Hay que seguir adelante y apostar siempre por una mejor aplicación de la justicia”.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

feed-image RSS