Desde la Dirección municipal de Justicia en Guantánamo, responde su máxima dirigente, Dania Rivera Rodríguez a una queja publicada en la sección Instantáneas, edición del 25 de julio del año en curso, relacionada con una irregularidad en el servicio prestado por la Unidad Notarial en la capital provincial.
La inquietud, enviada por una usuaria, refiere que “está muy bien el ahorro de electricidad, pero en ningún sitio dice que por esa causa se debe afectar el servicio a la población, motivo por el cual no pudo completar una donación de inmueble porque la referida unidad gastó desde hace algunos días los kilowatts planificados para el mes”.
“Nuestro encargo estatal -explica Dania- es prestar servicios, solo que esta vez no se trató de ahorro, sino de consumo real acompañado del descuido del personal administrativo encargado del chequeo y control diario del consumo de energía.
“Ello originó que el lunes 21 de julio, aproximadamente a las 3:00 pm, se disparara el metro contador de esta unidad, situación que fue resuelta el 23 alrededor del mediodía. Reconocemos la responsabilidad administrativa en ese hecho, por lo que se efectuaron los análisis pertinentes y se adoptaron las medidas disciplinarias y organizativas para que no vuelva a ocurrir.
“Ningún trámite notarial se recepciona y se autoriza el mismo día, siendo el termino mínimo de 24 horas. La Unidad posee un nivel elevado de demanda por la población, pues se atienden diariamente más de 70 personas y se consume entre 600 y 700 kilowatts”, subraya Dania.
En su misiva, la Dirección municipal de Justicia, no explicó en qué consistieron las medidas disciplinarias y organizativas adoptadas para evitar que se repitan hechos como el descrito anteriormente, y que contribuyan a mantener estable el servicio al pueblo.
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El pasado 20 de junio se publicó una queja en Instantáneas donde se denunció el cierre, varios minutos antes del horario establecido (10:00 pm), del punto de venta El Panchito, ubicado en el bulevar guantanamero.
Ladimir Velásquez González, gerente general de la Sucursal CIMEX Guantánamo, esclarece que “en virtud de la queja se realizó una investigación en la que se corroboró que dicha unidad comenzó el cierre de caja a las 9 y 41 pm. También se entrevistaron a clientes asiduos a ese lugar y se verificó lo argumentado por la cajera dependienta Odalmis Lara Iríbar, comprobándose que ella laboraba a pesar de encontrarse bajo tratamiento médico por padecer de hipertensión arterial desde el día anterior al hecho.
“No obstante, ella no le informó a la administración sobre su estado de salud para prever cualquier afectación a los clientes, por lo que consideramos con razón el fundamento de la queja. Ofrecemos disculpas a los clientes por las molestias, e informamos que a la cajera dependienta se le aplicó una medida disciplinaria consistente en una amonestación pública por no alertar que estaba indispuesta para ejercer de manera eficiente su trabajo”, concluye el directivo.











































