Para Roylan Boloy Sablón el deporte siempre fue pasión, “dese pequeño andaba correteando detrás de una pelota o con un bate en la mano. Primero se hacía de noche antes de que yo me sintiera cansado de jugar por todo el barrio”.
Con el sueño de ser deportista empieza a practicar taekwondo en la primaria, por su desempeño y capacidades aspiraba a ingresar en la EIDE, pero una fatídica lesión frustra sus aspiraciones. A pesar del revés siguió vinculado al deporte mas no llegaría a ser atleta profesional.
“Al terminar el preuniversitario comienzo los estudios de derecho en el Instituto Superior del Ministerio del Interior Eliseo Reyes Rodríguez. Allí cursé hasta tercer año y decido dejar la carrera. No era mi vocación, mi pasión era el deporte y las actividades físicas, a eso es lo que siempre quise dedicarme”.
Nuevamente en la provincia y con un objetivo trazado comienza a trabajar como profesor de preparación para defensa en el politécnico Carlos Manuel de Céspedes en Niceto Pérez y a la vez matricula en la facultad de cultura física en la Universidad de Guantánamo.
En el segundo año de la carrera por sus méritos le ofrecen la oportunidad de ejercer como profesor de educación física. Entre trabajo y estudio culminaría la carrera en el 2025 con título de oro y la condición de mejor graduado de la Facultad de Cultura Física.
“Mi devoción por los deportes me motivaba a participar en todos los eventos y concursos que realizaba la Universidad y en los cuales siempre obtuve reconocimiento. Donde había cualquier actividad relacionada con los deportes allí estaba yo”.
Cuando trabajas en lo que te apasiona, el esfuerzo se convierte en placer y los resultados son un reflejo de tu dedicación. En su primer año como profesor en la ESBU Pedro Pablo Rivera Cue, es reconocido a nivel municipal como profesor destacado. Este estímulo sería la confirmación de que estaba en el lugar correcto.
“Cursando el tercer año de la carrera compito en el concurso de clase municipal, donde soy campeón, de ahí participo en el provincial donde nuevamente gano y paso a concursar a nivel nacional. A pesar de ser mi primera experiencia en un evento nacional, me encontraba muy seguro de mi trabajo y gracias a eso puede ser también campeón nacional”.
El actuar de Roylan con el deporte no se limita solo a sus funciones como profesor. Recientemente estuvo inmerso en la realización de una copa de futbol sala la cual integró a atletas municipales, estudiantes y jóvenes de la comunidad.
“Quiero seguir organizando eventos de diversas modalidades para que los jóvenes de la comunidad tengan un espacio para la recreación sana y la práctica de deportes. Nuestro país es cuna de grandes talentos y en nuestros barrios puede estar esa futura estrella. Hay que crear más espacios en los que desarrollemos el talento.
“Trabajar en lo que en verdad me apasiona es muy gratificante y los resultados que he obtenido son un reflejo de la dedicación y pasión que pongo en los deportes y en la educación física”.




