En lugar de colaborar en beneficio mutuo después de que el Kremlin aceptara la propuesta de la Casa Blanca, se imponen nuevas sanciones, denunció Lavrov.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, aseguró hoy que desde Estados Unidos se muestran reticentes a aceptar las propuestas presentadas respecto al conflicto ucraniano en la cumbre de Alaska.
Como resultado de la reunión en Anchorage entre los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump, Moscú aceptó la propuesta hecha por Washington, por lo que el problema debía quedar resuelto, pero la parte estadounidense no ha dado los siguientes pasos para que estos compromisos se hicieran realidad, destacó el ministro de Relaciones Exteriores del gigante euroasiático.
Asimismo, recordó que Putin ha manifestado como para Rusia no es importante lo que se diga en Ucrania o en Europa; vemos perfectamente la rusofobia cavernaria de la mayoría de los regímenes de la Unión Europea, con muy raras excepciones.
Lo que nos importaba era la posición de Estados Unidos. Al aceptar su propuesta, parecíamos haber cumplido la tarea de resolver la cuestión ucraniana y pasado a una cooperación plena, amplia y mutuamente beneficiosa, agregó Lavrov.
No obstante, denunció que, en lugar de colaborar en beneficio mutuo después de que el Kremlin aceptara la propuesta de la Casa Blanca, se imponen nuevas sanciones, se desata una guerra contra los petroleros en alta mar, lo que supone una violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
En ese mismo contexto, ejemplificó como también desde la Administración de Trump están intentando prohibir a la India y a otros socios de la nación eslava comprar combustibles rusos baratos y accesibles, prohibición impuesta a Europa hace mucho tiempo, y los obligan a adquirir gas natural licuado estadounidense a un precio tres veces superior.
Es decir, en el ámbito de la economía, los estadounidenses han anunciado su objetivo de dominio económico», resumió el titular de Exteriores.
Al respecto, apuntó que el país norteamericano aspira a hacerse con el control de todas las rutas de suministro de energía de todas las naciones líderes y de todos los continentes, como los gasoductos rusos Nord Stream, el sistema de transporte de gas ucraniano y el gasoducto turco TurkStream.
Con esto quiero decir que el objetivo de Estados Unidos, que es dominar la economía mundial, se implementa recurriendo a un gran número de medidas coercitivas que no encajan en una competencia justa. Aranceles, sanciones, prohibiciones directas, la prohibición para algunos incluso de comunicarse entre sí: todo eso nos vemos obligados a tenerlo en cuenta, sentenció el canciller.
Tomado de Juventud Rebelde




