Este es uno de los ecosistemas más singulares y valiosos de GuantánamoLos poblados de La Punta y Limones, del municipio de Maisí, se beneficiarán con el financiamiento del Fondo Caribeño de Biodiversidad del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba, que apoyará la protección de áreas naturales en cinco proyectos a partir de 2025 en la mayor de las Antillas.
La propuesta escogida se denomina Conservación y uso sostenible del Patrimonio Natural en el Consejo Popular Punta de Maisí, a partir del mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, presentada por el Centro Nacional de Áreas Protegidas (de la Agencia de Medio Ambiente), que sobresalió entre 35 aspirantes a nivel nacional.
El respaldo del PNUD permitirá impulsar acciones dirigidas a detener la pérdida de diversidad biológica y rehabilitar los servicios ecosistémicos en este estratégico paisaje costero y terrestre del extremo oriental de Cuba.
El proyecto, que tendrá como protagonistas a los habitantes locales, se enfoca en la conservación de ecosistemas y especies en peligro, al tiempo que aspira a generar beneficios ambientales y contribuir al impulso de actividades productivas sostenibles en las comunidades, a partir de la capacitación profesional de todos los implicados.
La iniciativa parte de la premisa de que los problemas ambientales globales se enfrentan mejor cuando las propias comunidades se involucran en su solución, logrando con recursos financieros modestos un impacto significativo en su calidad de vida y entorno.
El PPD cumple 20 años de trabajo en Cuba con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y ha sido pionero en la introducción de tecnologías amigables con el medio ambiente en el país, implementando 177 proyectos a lo largo de toda la nación.
La colaboración actual forma parte de un acuerdo entre el Fondo Caribeño para la Biodiversidad, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y el PNUD en Cuba.
Para Punta de Maisí, esta donación representa una oportunidad vital para armonizar la conservación de su invalorable patrimonio natural con el desarrollo socioeconómico de sus pobladores, fortalecer la resiliencia comunitaria y proteger uno de los ecosistemas más singulares y valiosos de Guantánamo.




