1armando morales“Es falso creer que el teatro de títeres es solo para niños”, fueron las palabras iniciales del actor titiritero y Premio Nacional de Teatro 2018, Armando Morales Riverón, durante la conferencia Dramaturgia de los hermanos Camejo, en la primera jornada teórica del quinto encuentro de jóvenes titiriteros Titereando en la Ciudad, que tiene lugar en Guantánamo del 2 al 6 de abril.

Con sede en la sala alternativa del Teatro Guiñol de la urbe, en la conferencia el también fundador en marzo de 1963 del Guiñol Nacional de Cuba, discursó sobre la esencia del trabajo actoral con los títeres y el legado otorgado por maestros como Pepe Carril y los hermanos Camejo (José y Caridad) al Guiñol, en Cuba.

Morales Riverón, recalcó, que la variedad de posibilidades visuales no depende de los títeres sino de la inteligencia e inventiva del actor “visto este como creador y no solo como mero intérprete que le pone vida a la escena; eso tratamos de hacer en los tiempos fundacionales de la agrupación hasta nuestros días”.

Armando, destacó la cercanía del títere al teatro de lo absurdo, y que no le puede faltar la fantasía y el hechizo propio del trabajo con los muñecos como instrumento artístico, sin abandonar la teatralidad que lo caracteriza.

Rememoró obras como La Cebolla Mágica, de María Clara Machado, la primera pieza que hiciera la agrupación siendo un conjunto estatal, La Margarita Blanca, versión del cuento de Herminio Almendros que se hiciera empleando el teatro de luz negra, y la materialización de Pelusín del Monte, en donde comienza, a decir del actor, una dramaturgia cubana, que tocaba temas propios del transeúnte del país a partir de refranes, gestos, etc.

En sus palabras finales, el también reconocido diseñador, pintor y director artístico, agradeció haber estado por vez primera en Titereando en la ciudad, e instó a los noveles actores a no abandonar el maravilloso mundo del teatro de títeres.

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