operacion medulaKarina: la expresión ahorra los comentarios.

Karina sonríe. Camina escoltada por familiares bajo la mirada expectante de sus médicos. Cambió el rictus de sus labios. Desapareció el incorporarse encorvada y quejumbrosa apoyada en el brazo del balance que le sirvió de lecho en los últimos meses.

Es otra, está distinta, lo aseguran el esposo, los tíos, los amigos desde el escenario asistencial, la sala 4C del Hospital General Docente Doctor Agostinho Neto. Solo falta mamá, porque en casa se ocupa de su pequeño Maikol, en quien pensaba cuando el letargo inducido hizo presa de ella el pasado viernes 27 de abril.

Karina Justiz Cabrera había desarrollado durante el último trienio una estructura tumoral desde la décima vértebra toráxica (T-10) a la tercera lumbar (L-3), con localización entre la médula espinal y las capas que la cubren, afección causante de dolor dorso-lumbar resistente a los analgésicos, le imposibilitaba dormir acostada, dificultaba su marcha y provocaba descontrol sobre los esfínteres. Única alternativa: la cirugía.

Diez largas horas de inconsciencia antecedieron la última etapa del referido suplicio. Decúbito prono, desconectada de la realidad circundante y acoplada a equipos garantes de la vida, la paciente de 20 años de edad, se entregaba a competentes especialistas jóvenes que le despertaron el optimismo y la esperanza.

operacion medula2En el segundo tiempo operatorio se estabilizó la columna con moderna tecnología: fijación transpedicular, que emplea varillas, y tornillos de titanio, cada uno de los cuales se cotiza en alrededor de 700 dólares, de acuerdo con los especialistas. Se usaron ocho.

Un hito comenzaba a gestarse en el salón 5 de la unidad quirúrgica del Agostinho Neto, por la novedosa y avanzada tecnología empleada para abordar el tumor, y la cooperación establecida entre neurocirujanos de los hospitales local; Ernesto Guevara, de Las Tunas, y neurofisiólogos del Juan Bruno Zayas, de Santiago de Cuba.

Los anestesiólogos, en cuyas manos descansa la vida del paciente, dieron luz verde a la delicada y laboriosa intervención realizada en dos tiempos: los locales iniciaron con el abordaje de la longitudinalmente larga y profunda zona operatoria, hasta la localización y extirpación del tumor, que requirió horas de trabajo.

Cada paso era seguido por los neurofisiólogos del clínico quirúrgico de Santiago de Cuba, encargados de una de las dos avanzadas tecnologías empleadas: monitorización neurofisiológica pre, trans y postoperatoria, para prevenir en tiempo real cualquier posible lesión en estructuras neuronales como la médula espinal, los nervios periféricos, raíces nerviosas y vasos sanguíneos importantes, examen que europeos y estadounidenses consideran como “recurso de oro” en este tipo de cirugías.

La segunda fase ocupó a neurocirujanos tuneros encargados de estabilizar la columna vertebral en la zona intervenida (también monitoreados por los neurofisiólogos), mediante fijación transpedicular, avanzada tecnología que emplea costosos materiales especiales (tornillos, láminas y varillas de titanio) con los cuales se mantienen las estructuras vertebrales en la correcta posición.

operacion medula4El equipo de neuroquirúrgico local inició la intervención, cuyo costo en el mundo se estima en alrededor de 50 mil dólares, que incluyen costosos estudios diagnósticos.La novedosa técnica por empleo de titanio en sus artificios, tiene grandes ventajas respecto a la tradicionalmente aplicada en Guantánamo (fijación sublaminar con empleo de láminas y alambres), la cual por las características de sus materiales impide el seguimiento postquirúrgico con resonancia nuclear magnética u otros medios diagnósticos que desarrollan estos campos energéticos.

Estabilizar la columna de la paciente exigió la fijación transpedicular de seis vértebras, desde la oncena dorsal hasta la cuarta lumbar, con la implantación en cuatro de ellas de tornillos de titanio de 5,5 milímetros de diámetro por 40 mm de largo y cabezas poliaxiales que aprisionan dos varillas logitudinales y paralelas, las que definitivamente consolidan el eje esquelético del cuerpo.

Paso a paso fueron insertándose en las dos vértebras de cada extremo los tornillos, delicada operación monitoreada por los neurofisiólogos y controlada su posición, uno a uno, mediante estudios radiológicos inmediatos del Arco en C, que garantizaban la exactitud de las instalaciones.

Los dos tiempos quirúrgicos cerraban exitosamente, pero los pronósticos aún eran reservados. Karina permanecía decúbito prono, mientras el último punto de sutura era anudado.

operacion medula5Los especialistas de Las Tunas realizaron la fijación transpedicular de la columna, tecnología de la más avanzada del mundo.

Las 6:44 pm: habían trascurrido 10 horas 15 minutos. Ahora, decúbito supino, (bocarriba), la paciente era reanimada por Roelquis Puentes, residente de anestesiología. El quirófano está expectante:

-Karina, despierta… Karina, abre los ojos… Karina, vamos… despierta… -insiste Puentes.

La joven mueve la cabeza con lentitud, sale del largo letargo y vence por un momento la pesadez de sus párpados.

-Karina -insiste el residente-. Saca la lengua… mueve las piernas… Se suman sus médicos a coro.

-Mueve las piernas, Karina… y solo entonces, cuando la aletargada joven logra complacerlos, cambia el rostro colectivo y el doctor Sergio Rojas Carmenaty, líder esta vez del equipo neuroquirúrgico guantanamero, asegura a la prensa: “La operación ha sido todo un éxito”. El doctor tiene 29 años y solo cuatro meses de egresado especialista.

operacion medula6Todo el proceso fue garantizado por monitoreo neurofisiológico, garantía de integridad de las estructuras neuronales.

Se suma Eddy Jesús García Cartón, tan joven como aquel y principal actor en la fijación transpedicular: “Solo ahora podemos estar felices, porque movió las piernas, señal de que no existió ningún daño durante la cirugía. Ella entró al salón en capacidad de caminar y si la hubiéramos lesionado sería una derrota, pero no, tendrá estabilidad en la columna y una integración social normal”.

“Qué decir en este instante -tercia Rojas Carmenaty-, es un éxito de la cooperación médica frente al reto que nos planteaba este caso, para nada típico. Los colegas acudieron a la solicitud, y el resultado demuestra que profesional y científicamente estamos en condiciones de enfrentar retos de las neurociencias a favor de los guantanameros, pero se necesitan recursos, tecnologías, las exige esta especialidad”. El reclamo queda abierto a consideraciones objetivas y subjetivas.

Hoy Karina sonríe. Camina, se suma a la vida y sueña… sueña con reincorporarse y ser útil a la sociedad, sueña con ser Maestra, estudios que un día dejó truncos por incomprensiones e imperativos de la enfermedad. Otra ventana, abierta a su futuro.

operacion medula3Una veintena de especialistas intervinieron en la compleja y exitosa operación, cuya realización unió a expertos médicos de Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo, con el máximo respaldo del hospital Dr Agostinho Neto, reconocieron los protagonistas.

equipo médico Guantánamo

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Emplean en Guantánamo avanzada técnica quirúrgica para abordar un tumor de médula

Comentarios   

0 #1 Mimisma 11-05-2018 21:10
!Felicidades a estos brillantes especialistas de la Salud, un logro de la medicina cubana!
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0 #2 Anabel Romero Pelegrin 12-05-2018 22:09
Gracias Cuba, por darnos los mejores médicos del mundo. Felicidades Kenia y dale gracias a la vida y a Dios .
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0 #3 Veshi 18-05-2018 17:18
Mis más sinceras felicitaciones a esos jóvenes médicos y al equipo de especialistas en general, que atendió a la joven Karina. Gracias por existir y escribir con letras doradas la historia de la medicina cubana.
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