mujeres farMuchas mujeres se preparan militarmente para, junto a los hombres, empuñar las armas si el enemigo osara agredir a Cuba.

Dignas herederas de la estirpe de Mariana Grajales Cuello, las mujeres guantanameras cumplen con responsabilidad importantes tareas asignadas dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) para garantizar la defensa de la patria.

 

La vida militar, sustentada en el orden, la disciplina y el respeto, requiere de sacrificio y dedicación, sobre todo de quienes deben esforzarse doblemente, para conjugar lo profesional con los quehaceres del hogar.

 

Muchas han cumplido misiones internacionalistas, ocupan cargos en la cadena de mando y desempeñan diversas especialidades en unidades de combate y centros de aseguramiento, garantizando la vitalidad y fortalecimiento del sistema defensivo territorial.

 

Apreciable, por ejemplo, resulta la labor de quienes prestan servicio en la Escuela provincial de Preparación para la Defensa, Comandante Ciro Frías Cabrera, donde transmiten conocimientos a combatientes de las Milicias de Tropas Territoriales, reservistas y dirigentes, al tiempo que se desenvuelven como jefas de compañía, pelotón, comunicadoras, exploradoras…

mujer far2La primer teniente Sonia Velázquez Mulén, profesora de tiro, enseña cómo manipular correctamente el fusil AKM.

Con el fusil en ristre

 

“Pertenecer a las FAR es un orgullo para cualquier mujer pues, como dijera el General de Ejército Raúl Castro , ser oficial no es un modo de vida sino un sentido de la vida”, aseveró la primer teniente Sonia Velázquez Mulén, profesora de tiro.

 

“En lo personal estoy muy agradecida porque a la institución armada le debo mi formación profesional y la preparación militar, física e ideológica que me pone en condiciones de defender a mi país en cualquier ámbito, incluso empuñar el fusil si fuera necesario”, comentó.

 

“Al graduarme como oficial permanecí dos años en la compañía femenina del batallón del Oeste de la Brigada de la Frontera, una experiencia que debieran tener todos los jóvenes cubanos por la responsabilidad que entraña prestar servicio a escasos metros de la base naval norteamericana”.

 

Con solo 25 años de edad, declara sentir amor por la profesión que ejerce: “He tenido que aprender a dominar, con lujo de detalles, los tipos de armamentos existentes en nuestras fuerzas armadas para trasmitir esos conocimientos a los demás, con la calidad requerida”.

mujeres far3“Conocer a profundidad la utilidad de las comunicaciones es la razón por la que asumo mi profesión con tanta dedicación y responsabilidad”, afirmó la capitán Mariela Méndez Campos (a la izquierda en la foto).

El motor impulsor de los hombres

 

Para la capitán Mariela Méndez Campos, ingeniera en Comunicaciones y aseguramiento radiotécnico, y con vasta experiencia en unidades de combate, resulta reconfortante contribuir desde su profesión a la preparación del pueblo uniformado para la defensa del país.

 

“Las comunicaciones son necesarias en todas las facetas de la vida, pero indispensables en las FAR, pues permiten el intercambio de información y la transmisión de datos por diferentes vías, con rapidez y efectividad que se requiere”, aseguró.

 

“Tal vez conocer a profundidad su utilidad, sea la razón por la que asumo mi profesión con tanta dedicación y responsabilidad”, apuntó.

 

Con 27 años de servicio, Méndez Campos afirmó que además de aportar belleza, amor, alegría y delicadeza a la institución armada, las mujeres constituyen el motor impulsor que incentiva a los hombres.

mujer far4La primer teniente Adrianne Arias Martínez, jefa de pelotón de infantería, asegura que dirigir a hombres es fácil, pero primero hay que darse a respetar.

Lista para cumplir cualquier misión

 

Ser jefa de compañía en el batallón de estudio constituye un alto honor para la mayor Yanice Urgellés Utria, graduada de la especialidad de Infantería Mecanizada en la escuela de cadetes José Maceo de Santiago de Cuba.

 

Ella tiene la responsabilidad de impartir la referida materia y atender, además, a la tropa desde que se levanta hasta que se acuesta: controlar el orden interior, porte y aspecto, formación, desplazamientos…, en fin todo lo relacionado con el mando.

 

“Puede parecer algo rudo y dificultoso, sobre todo cuando debes manipular armamentos pesados de infantería, pero las cubanas hemos demostrado a lo largo de la historia que para nosotras nada es imposible”, acotó.

 

Después de 14 años de servicio en las FAR, Urgellés Utria aseguró estar lista para empeños mayores y cumplir la misión que le sea asignada, con la misma o mayor disposición, responsabilidad y valentía que lo hace cualquier hombre.

mujeres far5La teniente Leidis Almaguer Peña demostró destreza al determinar, precisar e informar oportunamente al mando superior sobre el carácter de las acciones enemigas. Al pie de la trinchera

 

En el polígono de la escuela, donde se simulaba un combate para repeler el ataque enemigo, los soldados de una escuadra cumplían disciplinadamente las órdenes de la primer teniente Adrianne Arias Martínez, jefa de pelotón de infantería.

 

“Dirigir hombres es normal, primero hay que darse a respetar, exigir por la disciplina y lograr que comprendan el papel que nos corresponde a nosotras”, comentó la joven de 24 años de edad.

 

“Debo permanecer todo el tiempo junto a los soldados, guiarlos en sus tareas diarias, además de impartirles clases, resulta agotador pero me gusta y lo disfruto”.

 

Arias Martínez está doblemente satisfecha porque al cumplir el primer año de Servicio Militar Voluntario en la Brigada de la Frontera, tuvo la posibilidad de formarse como Jefe de pelotón en la Escuela General Antonio Maceo, donde se graduó con los grados de teniente.

 

Aprovechar la oportunidad que ofrece las FAR

 

También durante un ejercicio práctico la teniente Leidis Almaguer Peña, de la especialidad de Inteligencia Militar, demostró su destreza en la exploración de la estructura, organización y tipo de armamento empleados por el enemigo.

 

Junto a sus compañeros de fila y con la ayuda de radio, binoculares, brújula y mapa, determinó, precisó e informó oportunamente sobre el carácter de las acciones adversarias al mando superior, para que adoptara las decisiones más atinadas en el menor tiempo posible.

 

Tras graduarse de Licenciada en Ciencias Militares y antes de ser trasladada a la Escuela provincial de Preparación para la Defensa, ella pasó un año en la Brigada de la Frontera, Orden Antonio Maceo.

 

“Las mujeres deberían aprovechar la oportunidad que ofrece la institución armada de incorporarse a sus filas y especialmente prestar servicio en esta unidad, forjadora de valores y convicciones”, recomendó la joven, de 23 años, nacida en el municipio santiaguero de Contramaestre.

 

Consultado a propósito del aniversario 58 de la Federación de Mujeres Cubanas, cuyos inspiradores fueron Fidel Castro y Vilma Espín, esta última, líder histórica, el teniente coronel Alexander Martínez Salazar, segundo jefe de la sección política de la Región Militar, declaró que las guantanameras prestigian las FAR porque han puesto en alto los principios y valores de la institución dentro y fuera del país.

 

Sobre los hombros y el pensamiento de otras muchas mujeres como Mariana Grajales, Celia Sánchez, Vilma Espín, las combatientes del Movimiento 26 de Julio…, se ha forjado en gran medida la sociedad actual.

 

A ellas, como sentenció el Apóstol, no les falta “capacidad alguna de las que posee el hombre, sino que su naturaleza fina y sensible le señala quehaceres más difíciles y superiores”.

 

La enaltecedora frase del Maestro puede servir para reconocer el desempeño de quienes, codo a codo con los hombres, dedican parte de su vida a defender las conquistas de la Revolución y el socialismo desde la primera trinchera de combate, para que los cubanos preservemos la paz.

Comentarios   

0 #1 Kirenia 08-03-2018 17:34
Nostras las mujeres somos increíbles como Mariana Grajales, Celia Sánchez, Vilma Espín.......
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